La colaboradora de televisión Sonia Ferrer ha encendido el debate en redes sociales tras respaldar públicamente la medida de Donald Trump de prohibir un espectáculo de drag queens dirigido a niños en Washington. Con un tajante “Bien. No es espectáculo para niños”, Ferrer se posicionó en X (antiguo Twitter), generando una ola de reacciones tanto a favor como en contra de su postura.
Entre las críticas recibidas, destacó la de Carla Antonelli, activista y política trans, quien no dudó en manifestar su desacuerdo con la postura de Ferrer. Pero no fue la única. Pupi Poisson, reconocida artista drag queen, también respondió con un mensaje que se viralizó en la plataforma de Elon Musk:
“Se hacen cuenta-cuentos y te ven como una princesa. Además, podemos hacer la voz del lobo y de Caperucita, no dejamos de ser actores. La gente anticuada sigue pensando que un show drag siempre es sexual o malsonante. Y siempre están los padres. ¿Cuántas noticias han salido de entrenadores de fútbol, y cuántas de drag queens?”
Poisson también se pronunció sobre la crítica a las drags y el concepto de “woman face” (un término utilizado para referirse a la imitación de la feminidad por parte de los artistas drag), sugiriendo que la controversia tiene raíces en inseguridades ajenas:
“Lo de ‘woman face’ creo que denota más la inseguridad de las mujeres o los hombres que nos miran… No deja de ser una actuación, una caracterización. La comunidad LGTBI admira a artistas, en su mayoría femeninas, y de ahí en parte se imitan sus shows, vestuario y maquillaje. La comunidad gay podía tener en sus bares apartados de la sociedad su fantasía de ser libre tanto como público como artista y ser una noche. Espero que Lady Gaga no esté ofendida de que ahora todas las drags se vistan e imiten su estética.”.
El debate: ¿Son apropiados los espectáculos drag para niños?
Los eventos de “Drag Queen Story Hour” (cuenta cuentos con drags), que comenzaron en bibliotecas públicas en Estados Unidos y se han expandido a otros países, tienen como objetivo fomentar la diversidad y el respeto a través de la narración de cuentos infantiles. Sin embargo, han sido objeto de ataques por parte de sectores conservadores, que argumentan que estos eventos exponen a los niños a contenidos inapropiados.
En países como España, la presencia de espectáculos drag en entornos infantiles también ha sido motivo de controversia. Mientras que en algunas localidades se han organizado eventos inclusivos con la participación de drags en actividades para niños, en otras se han registrado protestas e intentos de cancelación por parte de grupos ultraconsevadores.
Sin más declaracions
Tras el aluvión de reacciones, Sonia Ferrer no ha realizado ninguna declaración adicional sobre el tema, pero su comentario sigue generando debates encendidos en X. Sus seguidores se dividen entre quienes apoyan su postura y quienes la critican por considerar que fomenta la desinformación y los prejuicios contra la comunidad LGTBI.
A medida que el debate sobre la presencia de espectáculos drag en espacios infantiles continúa, es evidente que este tema seguirá generando posiciones encontradas y acaloradas discusiones en redes sociales y en la esfera pública. Lo que queda claro es que la opinión de Ferrer ha reavivado una discusión que, lejos de apagarse, parece ganar cada vez más relevancia en el actual panorama político y social.
Source: Informacion

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